4 de noviembre de 2008

PEQUEÑA HISTORIA DEL CINE... PRÓLOGO.

Comienzo con la publicación del capítulo dedicado a John Ford, el camino de esta "Pequeña historia del cine para uso de los niños" que espero completar aquí.

Este hecho, empero, necesita un par de aclaraciones prologales.

El título asi como el estilo me han sido proporcionadas por la lectura de un libro desconocido y casi clandestino del olvidado y genial escritor argentino Ignacio Anzoátegui. Digo casi clandestino porque este breve volumen que recoge algunas notas de Anzoategui (unas 10 o 12) sobre la historia de nuestro país, bajo el titulo de "Pequeña historia argentina para uso de los niños" publicadas en la década del ´40 y nunca reunidas en volumen hasta ese momento, han sido dadas a la estampa hace unos años por una ignota editorial del Paraguay (!). Así anda nuestro querido país en estos días...

Es así, entonces, que al comenzar esta tarea, muestro mis credenciales. El título es epigonal, el estilo es epigonal. La materia es, espero, nueva o al menos poco explorada en los términos aquí propuestos (Anzoátegui incursionó brevemente en la crítica cinematográfica a finales de los años ´20, con alto nivel estilístco y graves fallas estéticas, bien que disculpables en un punto por lo bisoño del autor y del Cine mismo).

Para el lector curioso sugiero la lectura de dos libros de Anzoátegui todavía conseguibles (para quien sabe buscar, claro...): "Vidas de muertos" y "Vidas de payasos ilustres". Una somera lectura de esos volúmenes bastarán en buena ley para comprobar cuanto le deben estos escritos míos al maestro de la ironía y el brulote sonoro que fue Anzoátegui.

1 comentario:

francisco cellini desde aquilea dijo...

bueno bueno, amigo mio... siempre "avivando giles" que, posiblemente, no quieran ser avivados... Esa noble tarea, hizo que yo mismo me avivara, lo que me ha llevado a imitarlo en otros campo, donde me encuentro más seguro.
por ahora, solo escribo esto. Felicito el esfuerzo de empezar algo nuevo. Un abrazo fraterno.
francisco cellini, desde la busca de Aquilea.